El movimiento, el corazón del reloj

El movimiento del reloj es una mecánica sutil y necesita una revisión periódica.

El control debe realizarse cada cinco años por un relojero de Cartier y permitirá conservar la precisión y fiabilidad del movimiento.

Si el reloj se adelanta o atrasa significativamente, es posible que sea necesaria una revisión del movimiento antes de los cinco años, dependiendo del uso del mismo.

Un reloj mecánico, aunque no se use, se debe volver a montar periódicamente para engrasar los engranajes del movimiento regularmente.