Como en un cuento de hadas, un toque de la varita mágica transforma repentinamente un simple bolígrafo, un frasco, un encendedor o un peine en objetos maravillosos, preciosos, deslumbrantes. Los objetos cotidianos sublimados abundan en la historia de Cartier, con frecuencia asociados a momentos y personajes excepcionales, pero son fruto de un estilo, de un gusto y de un savoir-faire cosechados con paciencia para lograr un milagro: el arte de un gran joyero transforma un gesto sencillo.

ENCENDEDOR LILLIPUT

CARTIER PARIS, 1932

Oro amarillo, platino, esmalte negro, diamantes redondos talla antigua, 8/8, baguette y cuadrada. 

En los archivos de Cartier, la palabra Lilliput se emplea para los objetos de dimensiones pequeñas y se aplica a los encendedores y a los artículos de escritura.

3,3 x 3,4 cm

PEINE CON ESTUCHE

CARTIER LONDRES, PEDIDO DE 1937

Platino, carey, diamantes talla baguette, antigua, brillante y 8/8 

Estuche con perfil tallado. 

Pedido de Barbara Hutton. 
Nieta del fundador de los almacenes Woolworth, Barbara Hutton (1912 - 1979) fue una de las mujeres más ricas del mundo. El 23 de junio de 1933, contrae nupcias con el príncipe ruso Alexis Mdivani, el primero de sus siete esposos. El día de su boda, lució un excepcional collar de perlas y una diadema de carey tachonada de diamantes, ambos firmados por Cartier. Su pasión por las joyas suntuosas le lleva a convertirse en una de las más fieles clientas del joyero.

17,70 x 4,50 cm