Los movimientos con complicaciones ofrecen todo tipo de indicaciones más allá de la hora, y representan la cima del arte relojero. Los relojes dotados de estos mecanismos sofisticados repican, indican la fecha, despiertan, cronometran... Desde los años 1910, Cartier atrae a los fabricantes de movimientos más prestigiosos para ofrecer a sus clientes relojes de una gran tecnicidad, vestidos con una elegancia suprema. Con estos relojes, el joyero se convierte legítimamente en relojero.

Relojes de bolsillo con repetición de minutos, cronógrafo con ratrapante, calendario perpetuo y fases lunares

CARTIER PARIS, 1927

Oro amarillo. Movimiento LeCoultre redondo, repetición de minutos, cronógrafo con ratrapante, calendario perpetuo 48 meses, fases lunares, rodiado, 8 ajustes, 40 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral Breguet.

Diámetro: 5.12 cm

RELOJ DE PULSERA con
REPETICIÓN DE MINUTOS

CARTIER PARIS, 1928

Oro amarillo, pulsera de piel. 

Movimiento LeCoultre redondo, repetición de minutos, decoración Côtes de Genève, rodiado, 8 ajustes, 29 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral Breguet. 

Este reloj sumamente único cuenta con una de las complicaciones más sofisticadas: el mecanismo de repetición de minutos toca las horas, los cuartos de hora y los minutos al activar el cerrojito de armado.

2.99 x 3.27 cm (caja)

Reloj de pulsera
Tortue cronógrafo
monopulsador

CARTIER NEW YORK, 1929

Oro amarillo, pulsera de piel. 

Movimiento calibre 133 LeCoultre redondo, cronógrafo monopulsador, contador de 30 minutos, decoración falsas Côtes de Genève, rodiado, 8 ajustes, 25 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral Breguet. 

Vendido a Edsel Ford. Tras la muerte de su marido y según la voluntad de éste, Eleanor Ford obsequió este reloj a Arthur Backus, colaborador cercano y amigo del difunto.

3.5 x 2.7 cm (caja)