Reloj Rotonde de Cartier Tourbillon Volante Esfera Lové 47 mm, platino, diamantes

REF: HPI00942
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Reloj Rotonde de Cartier Tourbillon Volante Esfera Lové, 47 mm, movimiento mecánico Manufactura de cuerda manual 9458 MC, certificado con el Poinçon de Genève. Caja de platino engastada con 274 diamantes talla baguette con un total de 8,08 quilates, corona perlada de platino decorada con un diamante talla brillante con un total de 0,20 quilates. Esfera de platino engastada con 127 diamantes talla baguette con un total de 9,14 quilates. Manecillas de acero azulado en forma de espada. Brazalete de oro blanco de 18 quilates, engastado con 442 diamantes talla baguette con un total de 37,79 quilates. Complicación tourbillon volante con indicación de segundos mediante la jaula del tourbillon en forma de C. Movimiento compuesto por 167 piezas, incluyendo 19 rubíes. Diámetro del movimiento: 39 mm. Grosor del movimiento: 5,58 mm. Volante: 21.600 alternancias por hora, reserva de marcha de 50 horas aproximadamente. Cristal y fondo de zafiro. Grosor de la caja: 13,3 mm. Hermético hasta 3 bares (~30 metros). Edición limitada y numerada de 5 piezas. Cartier busca la armonía de la pieza en cada una de sus creaciones. Es por ello que el peso en quilates y la cantidad de piedras pueden variar ligeramente de una creación a otra. Si necesitas más información acerca de nuestras creaciones, no dudes en ponerte en contacto con nuestros equipos de venta.

Aliando un movimiento de alta relojería tradicional con una arquitectura moderna y gráfica, el reloj Rotonde de Cartier tourbillon reverso simboliza el espíritu único de Cartier, creador de Alta Relojería. Desarrollado con gran mimo en los talleres de la Manufactura Cartier, este reloj reúne todas las características de una relojería que cuenta con un patrimonio rico y renovado. Su movimiento, basado en el calibre 9452 MC, se ha rediseñado por completo con el objetivo de invertirlo y esqueletizar parte del mismo. Los acabados, realizados según la más pura tradición relojera ginebrina, alcanzan un nivel excepcional, lo que ha permitido a Cartier hacerse con el prestigioso certificado del "Poinçon de Genève" (Punzón de Ginebra).