LA COLECCIÓN CARTIER

INTRODUCCIÓN

En el centro de la política patrimonial de la marca, la Colección Cartier disfruta desde 1989 de una visibilidad a la altura de su importancia histórica y estilística.

Suele ser presentada en museos de renombre internacional en el marco de grandes retrospectivas: el Petit Palais de Paris, el Metropolitan Teien Art Museum de Tokio, el Metropolitan Museum of Art de New York, el Palacio de Bellas Artes de México, el National Museum de Shanghái, y más recientemente, en 2007, la fundación Gulbenkian de Lisboa y el Museo del Kremlin de Moscú...

La Colección Cartier cuenta con más de 1.300 piezas, que dan testimonio de las evoluciones estilísticas y técnicas de la creación Cartier.

Catalogada a partir de documentos de archivo, la Colección reúne suntuosos conjuntos de joyería, así como una extraordinaria colección de diademas.

Además de los modelos de relojes clásicos o valiosos, cuenta también con piezas de relojería de excepción como péndulos "misteriosos", dotados de un mecanismo disimulado.

Otros objetos y accesorios más singulares completan la Colección: neceseres para señoras, cajas decoradas, pitilleras, instrumentos de escritura y otros accesorios masculinos...

Cada una de las piezas, adquiridas por Cartier entre particulares o en ventas públicas, posee su propia historia y nos lleva a revivir distintas épocas y a conocer a sus dueños o comanditarios, a menudo ilustres. Por ello, se presenta como testigo de una sociedad en evolución permanente.