NUESTRA POLÍTICA DE DIAMANTES

Aunque Cartier sólo representa un pequeña cuota del consumo mundial de oro y piedras preciosas, hemos elegido, como joyeros de renombre internacional, asumir un papel de líderes para promover una conducta ética ejemplar. Una elección natural, teniendo en cuenta la reputación de Cartier y nuestro compromiso de excelencia.

Por consiguiente, la lucha contra los diamantes de sangre es una prioridad principal de nuestra política de Responsabilidad Corporativa.

Diamantes de Sangre

Las Naciones Unidas definen los diamantes de sangre como "diamantes procedentes de zonas controladas por fuerzas o facciones opuestas a los gobiernos legítimos y reconocidos internacionalmente, y utilizados para financiar la acción militar de oposición a dichos gobiernos, o en contradicción con las decisiones del Consejo de Seguridad."

El término nació en los años 90 durante los conflictos que asolaron un gran número de naciones africanas: Sierra Leona, Liberia, Angola, entre otros.

Estos conflictos llevaron a una fuerte movilización bajo la égida de la ONU. Los estados productores de diamantes, los países importadores y exportadores de diamantes, los representantes de la industria del diamante y las ONG (Organizaciones No Gubernamentales) han unidos sus esfuerzos para restaurar la paz en las zonas conflictivas. Su objetivo común es: garantizar la estabilidad económica y el desarrollo de estas naciones, particularmente las de África del sur, para las que el comercio legítimo de diamantes en bruto es de vital importancia.

El Proceso Kimberley

El Proceso Kimberley se inició en el año 2000 gracias a los esfuerzos de la ONU, los estados productores de diamantes, los representantes de la industria del diamante y las ONGs. Su objetivo: garantizar que no se introduzcan "diamantes de sangre" en el mercado mundial. En 2006, 69 gobiernos participaron en el Proceso Kimberley, representando a la mayoría de los actores clave de la producción y el comercio de diamantes en bruto.

El Proceso Kimberley estableció un sistema de certificación que entró en vigencia el 1 de enero de 2003. Los diamantes en bruto tienen que ser exportados en contenedores sellados con certificados de origen numerados emitidos por el gobierno. Las inspecciones son frecuentes. Un país que no cumpliera este procedimiento podría ser sancionado y excluido del comercio, algo que ya se ha producido.

Resultado: Más del 99% de los diamantes en bruto que circularon en 2006 contaban con un certificado de origen que indicaba su procedencia de países libres de conflictos.

Sin embargo, el Proceso Kimberley no se detiene aquí, y todos los participantes, así como las principales partes interesadas, continuarán luchando por mejorar hasta alcanzar el objetivo del 100%.

Sistema Voluntario de Garantías

Aplicado a los diamantes pulidos, es decir, una vez que han sido tallados, el Sistema de Garantías es complementario al Proceso Kimberley.

Toda la industria de los diamantes ha prometido su apoyo para terminar con los diamantes de sangre con medidas adicionales aplicadas a la producción y venta de diamantes y de joyería.

Todo vendedor de diamantes tallados emite una Declaración de Garantía que se transmite cada vez que el diamante cambia de manos. Esta declaración certifica que el diamante no es de sangre y aparece en todas las facturas emitidas durante todo el recorrido del diamante.

Cartier

En Cartier hemos sometido todas nuestras compras de diamantes al Sistema de Garantías desde que dicho esquema fue introducido en enero de 2003. Exigimos que se emita una Declaración de Garantía en cada una de las facturas de diamantes que recibimos.

Como se explicita en nuestra política de Responsabilidad Corporativa, nuestros compromisos se extienden más allá del ámbito de los diamantes. Éstos se aplican a todas nuestras gamas de productos y abarcan 3 áreas: ética, social y medioambiental.

Para mayor información sobre la industria del diamante, le invitamos a consultar www.diamondfacts.org . Esta web fue creada por iniciativa del Consejo Mundial del Diamante, una organización internacional cuyo objetivo es erradicar el comercio de diamantes procedentes de zonas conflictivas o que comprometan de cualquier otro modo los derechos humanos.

Cartier entabla relaciones a largo plazo con proveedores que comparten nuestros valores. Trabajamos con nuestros proveedores cotidianamente para ayudarles a respetar y cumplir los compromisos de nuestra Maison.