TRADICIONALES E HISTÓRICOS
Procedentes de las más antiguas tradiciones de relojería, los movimientos mecánicos manuales supusieron una revolución tecnológica cuando aparecieron en el siglo XIII. Hoy en día, estos movimientos son tan pequeños como una moneda y extremadamente precisos, con una variación de pocos segundos al día.
El corazón de un movimiento mecánico manual está compuesto por el péndulo, la espiral, la palanca y el volante.
La fuente de energía es un resorte al que se da cuerda manualmente. El resorte tiende a desenrollarse naturalmente, liberando la energía necesaria para activar las distintas ruedas y hacer que el movimiento haga tic-tac. El péndulo y la espiral son realmente los componentes que dan ritmo al tiempo.
Los relojes mecánicos manuales contienen más de 100 pequeños componentes ensamblados cuidadosamente por relojeros muy competentes en un movimiento menor que una moneda y colocados dentro de la caja del reloj, un trabajo que es todo un arte.
Para mantener la hora exacta, los relojes mecánicos manuales requieren que se les dé cuerda a mano girando la corona de cuerda de la caja una vez al día. Esta acción libera la energía necesaria para el correcto funcionamiento durante unas 36 horas.
Para dar cuerda a un reloj mecánico manual, sujete sencillamente el reloj con la mano y gire la corona de cuerda de la caja en el sentido de las agujas hasta que note que se bloquea. Esto le indica que ha completado el proceso de dar cuerda. Tenga en cuenta que si le da cuerda al reloj mientras lo lleva puesto puede enrollar en exceso el resorte, lo que podría llegar a romperlo.
Los relojes mecánicos ofrecen una precisión de cerca de un minuto por semana, cerca de 5 minutos al mes.
Los movimientos mecánicos son el legado de los...
Los movimientos mecánicos son el legado de los 160 años de savoir-faire y exclusividad de Cartier y de su tradición de cuidar meticulosamente cada detalle en cada una de las etapas del proceso de fabricación de relojes. Cartier se compromete a perpetuar con orgullo esta tradición mientras la Casa siga existiendo.
Aunque un reloj mecánico manual pueda parecer molesto, debido a que requiere que se le dé cuerda diariamente, si se mira desde otro punto de vista, este ritual diario de dar cuerda a su apreciado reloj Cartier puede recordarle los hitos y momentos más importantes de su vida.
Un reloj manual corresponde perfectamente a un estilo de vida refinado y basado en el aprecio hacia las cosas eternas. El entrañable reloj que lleva en su muñeca le recuerda diariamente que el tiempo es valioso. Dar cuerda, ajustar la hora... gestos sencillos que le permiten tomar el control, como si fuera Usted quien decidiera cuando se para el tiempo o cuando sigue adelante...
La Calidad Cartier El ensamblaje de la infin...
La Calidad Cartier
El ensamblaje de la infinidad de componentes diminutos que forman un reloj Cartier requiere una precisión, una meticulosidad y una habilidad extremas. La creatividad del diseño, así como la calidad del ensamblaje, caracterizan el savoir-faire de Cartier.
Para garantizar que los relojes Cartier cumplan los criterios de calidad tradicionales establecidos por la casa Cartier, se llevan a cabo rigurosos tests en cada una de las etapas de creación de cada componente: impacto, aceleración angular, shock térmico, resistencia al agua, durabilidad, etc. Los componentes se someten a tests adicionales en cada una de las etapas del ensamblaje, con una inspección final para controlar la calidad del reloj terminado antes de su entrega.
Certificado Internacional de Garantía de 24 meses
Todos los relojes adquiridos en las Joyerías Cartier o en establecimientos autorizados van acompañados de la Garantía Internacional Cartier (garantía limitada para EEUU y Canadá) que cubre cualquier defecto de fabricación durante un periodo ilimitado. Toda pieza defectuosa debido a un defecto de fabricación confirmado por nuestros servicios técnicos será reparada o sustituida por Cartier sin coste alguno para el cliente. Sin embargo, 24 meses después de la fecha de adquisición, el coste de la mano de obra necesaria para toda reparación o sustitución estará a cargo del cliente, tanto si las partes están cubiertas por la garantía como si no.
Para poder disfrutar de esta garantía, el cliente tendrá que presentar el certificado de garantía, incluido en el folleto de instrucciones. Dicho certificado tendrá que estar correctamente completado, fechado y firmado por una Joyería Cartier o un distribuidor autorizado.
Número de Identificación
Cada reloj Cartier lleva un número de serie individual que certifica su autenticidad.
Fabricado en Suiza
Enarbolando con orgullo la etiqueta "Swiss Made", todos los relojes Cartier se ensamblan cuidadosamente en los talleres de Cartier en La Chaux-de-Fonds (Suiza) según las estrictas normas de la relojería suiza.
La etiqueta de estándar mundial "Swiss Made" goza de reconocimiento internacional y simboliza la tradición, la habilidad, la pericia y la inimitable calidad de la relojería Suiza.
Resistencia al Agua
Los relojes Cartier con certificado de resistencia al agua son sumergibles gracias a una serie de sellados. Su eficacia podría deteriorarse con el paso del tiempo. Los Servicios de Post-Venta Autorizados por Cartier están habilitados para verificar la resistencia al agua de su reloj Cartier. El término Resistente al Agua está reservado a los relojes que han superado con éxito los tests de presión de agua a 3 bares. Este test reproduce las condiciones de una inmersión normal a una profundidad de 30 metros.
El sello Cartier
Las creaciones Cartier en metales preciosos llevan el sello de fabricación Cartier, distintivo del savoir-faire de Cartier y garantía de que Cartier responde de su calidad y elaboración. Históricamente, la primera marca de fabricación de Cartier fue registrada en 1846 por el fundador de la empresa, Louis-François Cartier (1819-1904). Representaba un rombo dentro del cual las letras L y C flanqueaban un corazón. ¿Por qué un corazón? Sin duda para simbolizar que, al elegir la profesión de joyero, uno elige dar su corazón. Y dar del corazón es un arte, palabra oculta en este nombre legendario: Cartier.