TECNICIDAD Y ESTÉTICA
Inspirada en el diseño de automóviles, la colección de relojes Roadster presenta un fuerte ingenio mecánico con una bella estética, dignos de un piloto profesional, o de una mujer o un hombre con estilo.
Se combinan las curvas elegantes y las líneas moldeadas, generosamente esculpidas, creando una arquitectura bella y equilibrada entre la fuerza del acero y la elegancia creativa.
Evocación de los automóviles de época de los años 50 y 60, la colección Cartier Roadster de 2001 encarna el espíritu de los coches de carreras de la época. Del mismo modo que aquellos coches eran algo más que un medio de transporte, la colección Cartier Roadster es mucho más que un reloj: moderno y clásico a la vez, personifica la pasión y un estilo de vida desenfadado, asociado con el deporte vertiginoso de las carreras de automóviles. Sus curvas elegantes recuerdan al modelo Tortue de Cartier, una creación mítica de la Casa Cartier.
Sencillos y atractivos, los modelos Roadster son eternos, sofisticados y hechos para durar. Dentro de la caja de acero yace un mecanismo automático de estilo único y de gran precisión que incluye una masa oscilante chapada en cromo, puentes revestidos de rutenio y tornillos negros.
Porque no hay dos estilos de vida idénticos, la Casa Cartier creó un reloj de alta tecnología con una personalidad doble. La posibilidad de intercambiar el brazalete y la correa del reloj Roadster permite elegir entre el metal, deportivo y elegante, y la piel, formal y sofisticada, para adaptar el reloj a la personalidad de quien lo lleva.
La leyenda perdura Las líneas dinámicas del l...
La leyenda perdura
Las líneas dinámicas del legendario automóvil Roadster perduran en este diseño clásico de Cartier: la forma de la lente de aumento de la fecha recuerda al parabrisas plano del coche, la forma en cuña de la corona representa sus característicos alerones, los tornillos situados estratégicamente en las esquinas de la esfera se asemejan a los faros del Roadster.
Volúmenes y detalles
El paso del tiempo queda señalado en la peculiar esfera, adornada con círculos y puntuada con números árabes o romanos. Una espiral continua evoluciona hacia un óvalo luminoso, y un toque de metal en el centro de la esfera proporciona un efecto de relieve. El uso del volumen y los materiales contrastados permite crear una esfera sencilla, gráfica, en uno o dos colores, con la elegancia de un coche de carreras clásico.
Looks dinámicos para vidas dinámicas
Los relojes Roadster se adaptan perfectamente a los humores cambiantes, con su brazalete y su correa intercambiables, que se quitan y se ponen a voluntad. La correa negra en piel de becerro presenta pespuntes a estrías; el sólido brazalete de acero bruñido, con sus eslabones pulidos, es eternamente elegante; y la correa clásica en aligátor es muy refinada, con sus toques en negro y oro.
Masculino, pero con un lado femenino Aunque a...
Masculino, pero con un lado femenino
Aunque al principio se trataba de una colección para hombre, con modelos como el Cronógrafo, el modelo de dos franjas horarias o el modelo grande, los relojes Roadster de Cartier han evolucionado para incluir versiones más pequeñas en acero o con diamantes engastados en oro que adornan maravillosamente las elegantes muñecas femeninas.