RUBÍ

Esta piedra preciosa extraordinaria es un corindón de color rojo (la voz “rubí” viene del latín rubeus, “rojo”), que se debe a su contenido de cromo. Se sitúa justo por debajo del diamante en rareza y dureza.
Sin embargo, en India es la piedra más venerada, tal como demuestran sus denominaciones ratnaraj (“reina de las piedras preciosas”) y ratnayaka (“la primera de las piedras preciosas”) en sánscrito.
Los príncipes indios coleccionaban los rubíes más preciosos, como el rajá de Hyderabad, Nizam al-Mulk, cuyo trono de oro macizo estaba decorado con un centenar de rubíes de 100 a 200 quilates cada uno.
Los rubíes más preciosos son originarios, desde hace quince siglos, del valle de Mogok en la antigua Birmania, que el escritor francés Joseph Kessel (1898-1979) inmortalizara en La vallée des rubis.
Algunos rubíes de ese origen son los únicos que tienen el color “sangre de paloma”, que es el más apreciado. Su extracción incontrolada ha hecho que hoy en día sean sumamente raros.
El rubí de calidad gema más grande del mundo, cuyo peso es cercano a los 250 quilates, orna la corona de San Wenceslao, que se conserva en la catedral San Guy de Praga.
El rubí toma brillo de fuego a la luz de las velas y es símbolo de pasión, victoria, caridad y amor.
Óxido de aluminio. Dureza: 9. Su planeta es Marte. Tailandia, Camboya, Sri Lanka, Madagascar, Kenia, Tanzania, Afganistán.