PUREZA
La pureza o limpieza de una gema está dada por la presencia visible de sus inclusiones. Es uno de los criterios de valoración del diamante. Según las normas internacionales, la pureza de un diamante debe ser establecida por un especialista cualificado, con ayuda de una lupa de 10 aumentos. En función de los resultados del examen, se clasifican los diamantes siguiendo una escala de pureza predefinida que toma en cuenta el tamaño, la posición y la cantidad de inclusiones que posee la piedra. En lo que se refiere a las piedras preciosas de color, la pureza no se valora en base a los mismos criterios y, de hecho, se habla más bien de la limpieza de la piedra. Se podría decir incluso que no existe ninguna piedra preciosa de color realmente pura. Las inclusiones difunden la luz y les otorgan algunas veces una agradable sensación de suavidad. Por su parte, las piedras finas sólo se tallan y comercializan si son puras o casi puras, salvo contadas excepciones. En efecto, hay creadores que aprovechan actualmente los efectos que provoca el gran número de inclusiones de algunas gemas que tradicionalmente no se utilizan sino puras como, por ejemplo, el berilo, la turmalina o el cuarzo.
Escala de pureza del diamante. FL/IF: Flawless ou Internally Flawless. Totalmente puro a 10 aumentos. VVS1: (Very Very Small) Pequeñísimas. VVS2: inclusiones, muy difíciles de apreciar con una lupa. VS1: Muy pequeñas inclusiones. VS2: (Very Small) difíciles de apreciar con una lupa. SI1: Pequeñas inclusiones. SI2: fáciles de apreciar con una lupa, ni apreciables a simple vista por el lado de la corona. P1: Inclusiones muy fáciles de apreciar con una lupa, difíciles de apreciar a simple vista por el lado de la corona y que reducen el brillo. P2: Grandes y/o numerosas inclusiones fáciles de apreciar a simple vista por el lado de la corona y que reducen ligeramente el brillo. P3: Grandes y/o numerosas inclusiones fáciles de apreciar a simple vista por el lado de la corona y que reducen claramente el brillo.