JADE
La palabra jade es, en realidad, una denominación genérica para dos minerales de apariencia semejante: la jadeita y la nefrita. Ambas son muy duras y de color blanco lechoso a verde oscuro. Su nombre común viene de “piedra de la ijada”. Los conquistadores que la descubrieron en América pensaban que tenía virtudes para curar los dolores en los riñones (también de ahí viene el nombre de nefrita).
En China ya se empleaba el jade hace cuatro mil años en la fabricación de joyas y accesorios preciosos, y muy poco tiempo después las civilizaciones precolombinas lo utilizaron con la misma finalidad. Desde esa época hasta el presente, la mano de escultores y joyeros no ha dejado de pulir y tallar el jade.Los emperadores mongoles y los rajás se apasionaron por el jade.
En el siglo XX, estuvo en boga con el estilo Art déco y Cartier realizó maravillas combinando los colores, tal como reza un artículo de una revista norteamericana de 1928: “Las parisinas echan miradas envidiosas a los escaparates de Cartier, que exponen las nuevas colecciones de pulseras que combinan jade y lapislázuli, jade y zafiros, jade y topacios”.
Sin embargo, la tradición del jade en Cartier es todavía más antigua, ya que las primeras joyas de jade empezaron a ofrecerse a la clientela a partir de 1913. Jadeita: silicato doble de aluminio y sodio. Nefrita: silicato básico de magnesio y calcio con hierro férrico. Dureza: 6 a 6,5 (nefrita) y 7 (jadeita). Myanmar (ex Birmania), México, Nueva Zelanda, China.