INCLUSIÓN
Este término designa ya sea un cuerpo extraño, líquido, sólido o gaseoso, que ha quedado atrapado en una gema durante el periodo de formación, o una cavidad formada dentro de la piedra. Se pueden distinguir varios tipos de inclusiones sólidas: cristales poliédricos, agujas cristalinas (habituales en los granates y los cuarzos) y fibras cristalinas que aparecen en agregados (como los anfíboles de las esmeraldas).
Las inclusiones pueden quitarle valor a una gema si le restan brillo o la fragilizan. En cambio, también pueden darle un atractivo particular, por ejemplo, si forman gemas estrelladas debido al asterismo o tornasoladas, o si se trata de un ágata con motivos delicados o de una esmeralda con su llamado “jardín”.
Las inclusiones no solo son un testimonio de la historia de las piedras sino que además permiten diferenciar las gemas naturales de sus imitaciones sintéticas.