DUREZA
En 1822, el mineralogista alemán Friedrich Mohs (1773-1839) estableció una escala de durezas relativas para las piedras, que es la que se sigue utilizando en la actualidad. Sin embargo, el lapidario necesita conocer también otra medida de la dureza, esto es, la resistencia a la abrasión, para poder ajustar sus muelas. Cabe señalar que la dureza no está relacionada con la fragilidad de una piedra, que se mide según la resistencia a los golpes. Friedrich Mohs realizó una prueba comparativa de la dureza de las piedras por medio del rayado, que se conoce como “escala de Mohs”. Esta escala, cuyos intervalos no son ni iguales ni proporcionales, define la dureza de un mineral según la resistencia que opone al rayado efectuado con un objeto puntiagudo. De esta forma se obtienen los índices de dureza siguientes: talco, 1; yeso, 2; calcita, 3; fluorita, 4; apatito, 5; ortosa, 6; cuarzo, 7; topacio, 8; corindón, 9; diamante, 10.