DEMANTOIDE
Este granate muy raro, que varía del verde oscuro al verde esmeralda, debe su color al cromo y su nombre a su magnífico brillo adamantino (del flamenco demant, “diamante”).
Esta cualidad especial podría permitirle desafiar a la esmeralda si no fuera porque resiste mal al rayado y por su tamaño, que suele ser casi siempre inferior a un quilate.
Por eso se ha utilizado principalmente alrededor de una piedra central en sortijas y broches.
Estuvo muy de moda a finales del siglo XIX y a comienzos del siglo XX. En Rusia lo empleó Fabergé mientras que Eduardo VII fue uno de sus admiradores.
Silicato de calcio y hierro. Dureza: 6,5. Rusia, África, Corea.