CORAL

El color resplandeciente del coral lo convierte en uno de los minerales ornamentales más buscados desde la prehistoria. En Suiza, se han encontrado objetos con adornos de coral en tumbas celtas que datan de la edad de hierro. En la Grecia antigua, se consideraba que era la sangre petrificada de Medusa. El coral es la secreción calcárea de un género de animales microscópicos submarinos, los pólipos, que forman una especie de caparazón o más bien de exoesqueleto, que se desarrolla en forma de ramaje de color rojo debido a la presencia de caroteno. El color va del rojo sangre al rosa, aunque también existe un coral blanco, muy preciado, y un coral negro queratinoso, cuya extracción está prohibida en la actualidad. Una vez extraído el coral, en los mares cálidos y a menos de doscientos metros de profundidad, se trabaja y pule, pudiéndose fabricar, según su tamaño, diminutas esculturas, cuentas, broches, joyas pequeñas, etc. Cartier ha utilizado mucho el coral, especialmente el de color rojo anaranjado, en particular para conseguir combinaciones de colores muy delicadas con esmeraldas y ónice. Dureza: 3 a 4. Mediterráneo (Italia,Argelia), Océano Índico, Océano Pacífico (Australia).