COLOR DE FANTASÍA
Los diamantes de color de fantasía se definen por la intensidad de su color, su tonalidad principal y a veces por un matiz secundario, todos los cuales son criterios determinantes de su valor.
Cada color es consecuencia de alguna particularidad química o estructural. En algunos diamantes, unos átomos de nitrógeno dispersos en el cristal, según la proporción que alcanzan, producen distintos colores que van del amarillo al castaño (junquillo, champaña, tostado, etc.).
Cuando hay restos de boro en el diamante, este toma una coloración azulada.
Los diamantes verdes son, al parecer, piedras irradiadas naturalmente en el suelo.
Los rosados poseen supuestamente un defecto en su estructura, una microdislocación. cuanto más modificada esté la estructura del diamante, más rojo será.
Por último, según la proporción de inclusiones que tenga el diamante, su color irá del gris al negro, si bien muy rara vez se homologan los diamantes negros entre los diamantes de color de fantasía.