CABUJÓN

Un cabujón es una piedra pulida de forma redondeada, que evoca la parte superior de un cráneo, lo cual explica su denominación en francés, de la cual ha pasado al castellano.
En efecto, el vocablo francés cabochon deriva del francés antiguo caboche y éste del latín caput, que significa “cabeza”.
El pulido de las piedras preciosas se realiza siempre a mano o con ayuda de una muela.
La forma y el pulido del cabujón permiten logran sorprendentes juegos de luz o un efecto tornasolado, sobre todo si se trata de gemas de colores profundos.
Desde finales del siglo XIX, Cartier ha hecho del cabujón uno de los emblemas de sus relojes e instrumentos de escritura. Las piedras redondas pulidas ornan tanto la corona de los relojes como la cabeza de los portaplumas y los portaminas, y también más recientemente de las estilográficas.
Son cabujones de zafiro, rubí o esmeralda, e incluso de coral u ónice. Asimismo, algunos conjuntos pueden ir decorados con cabujones.