Si su joya presenta un color apagado o arañazos superficiales, nuestras boutiques Cartier le ofrecen un servicio de abrillantado rápido.
Sin embargo, no se ofrece el servicio de abrillantado rápido para las joyas recubiertas de rodio. Nuestro joyero Cartier realizará las siguientes operaciones.
1. Diagnóstico
Un joyero Cartier dedicará todo el tiempo que sea necesario a examinar su joya cuidadosamente para decidir la operación que se debe efectuar.
2. Abrillantado
Esta operación consiste en reavivar el resplandor del metal con ayuda de un disco de fieltro y una pasta abrillantadora. El abrillantado no elimina los arañazos leves de la joya. Para eliminar estos arañazos, le aconsejamos la operación de pulido.
3. Limpieza
Tras el abrillantado, se sumerge la joya en un baño de ultrasonidos y de agua tibia jabonosa.
Los ultrasonidos limpian las partes menos accesibles de la joya (excepto las esmeraldas, las perlas y algunas piedras demasiado frágiles para limpiarlas con ultrasonidos).
4. Control técnico y estético
El joyero efectúa un último control técnico y estético para asegurarse de que la joya respete los criterios de calidad de Cartier.
Nuestro joyero Cartier realizará las siguientes operaciones.
1. Diagnóstico
Un joyero Cartier dedicará todo el tiempo que sea necesario a examinar su joya cuidadosamente para decidir la operación que se debe efectuar.
2. Pulido
Esta etapa delicada requiere unas competencias especializadas para evitar alterar la forma original de su joya.
Solo los pulidores experimentados disponen de las competencias necesarias para encargarse de este servicio.
Los pulidores utilizan cepillos impregnados de una pasta abrasiva. Se utilizan tres pastas distintas, una tras otra, hasta la obtención de una superficie destellante.
3. Limpieza
Tras el abrillantado, se sumerge la joya en un baño de ultrasonidos y de agua tibia jabonosa. Los ultrasonidos limpian las partes menos accesibles de la joya (excepto las esmeraldas, las perlas y algunas piedras demasiado frágiles para limpiarlas con ultrasonidos).
4 Rodiado (si se trata de una joya rodiada)
Algunas veces, el oro blanco está recubierto de una fina capa de rodio que refuerza la blancura y el brillo de su joya. El rodio es un metal gris escaso y precioso que pertenece a la familia del platino: por tanto, es necesario proceder a las siguientes operaciones:
5 Control técnico y estético
El joyero efectúa un último control técnico y estético para asegurarse de que la joya respete los criterios de calidad de Cartier.
Advertencia: durante el pulido, se retira una fina capa de metal. Por esta razón, aconsejamos que se practique esta operación sólo dos veces en la vida de una joya de oro blanco, y tres veces en la vida de una joya de oro amarillo.
Además, algunos arañazos demasiado profundos no pueden ser eliminados.
Nota: es técnicamente imposible pulir el oro blanco para darle un acabado negro.
Se puede ajustar un brazalete, un collar o una sortija. El ajuste consiste en aumentar o reducir la talla de la joya, en la medida de lo posible. El servicio de ajuste de la talla implica un conjunto de operaciones meticulosas y delicadas que serán realizadas por los joyeros Cartier.
Nuestro joyero Cartier realizará las siguientes operaciones.
1. Diagnóstico
Un joyero Cartier dedicará todo el tiempo que sea necesario a examinar su joya cuidadosamente para decidir la operación que se debe efectuar.
2. Ajuste de la talla
Para ajustar la talla de una sortija, los joyeros utilizan tradicionalmente una sierra extremadamente fina. Abran el cuerpo de la sortija y, a continuación, ayudándose de unas pinzas, vuelven a ensamblar las dos piezas separadas. Si se trata de un aumento, añaden una pieza de metal.
A continuación, vuelven a soldar la sortija. Si se trata de una cadena o de una joya con eslabones, el ajuste consistirá en retirar o añadir eslabones.
Luego, se vuelven a ensamblar los eslabones.
3. Pulido
Esta etapa delicada requiere unas competencias especializadas para evitar alterar la forma original de su joya.
Solo los pulidores experimentados disponen de las competencias necesarias para encargarse de este servicio.
Los pulidores utilizan cepillos impregnados de una pasta abrasiva. Se utilizan tres pastas distintas, una tras otra, hasta la obtención de una superficie destellante.
4. Limpieza
Tras el abrillantado, se sumerge la joya en un baño de ultrasonidos y de agua tibia jabonosa. Los ultrasonidos limpian las partes menos accesibles de la joya (excepto las esmeraldas, las perlas y algunas piedras demasiado frágiles para limpiarlas con ultrasonidos).
5. Rodiado
Algunas veces, el oro blanco está recubierto de una fina capa de rodio que refuerza la blancura y el brillo de su joya. El rodio es un metal gris escaso y precioso que pertenece a la familia del platino: por tanto, es necesario proceder a las siguientes operaciones:
Antes del pulido, eliminar el rodio, es decir, retirar la capa de rodio que queda para obtener una superficie desnuda lista para recibir la capa nueva.
Tras el pulido, sumergir la joya en un baño de rodio para volver a depositar una fina capa de rodio sobre la superficie del oro blanco.
Esta capa refuerza la blancura y el brillo de la superficie.
6. Control técnico y estético
El joyero efectúa un último control técnico y estético para asegurarse de que la joya respete los criterios de calidad de Cartier.
Advertencia: durante el pulido, se retira una fina capa de metal. Por esta razón, aconsejamos que se practique esta operación sólo dos veces en la vida de una joya de oro blanco, y tres veces en la vida de una joya de oro amarillo. Además, algunos arañazos demasiado profundos no pueden ser eliminados.
Nota: es técnicamente imposible pulir el oro blanco para darle un acabado negro.
Se recomienda el servicio de restauración si la joya se ha visto seriamente dañada. Este servicio implica un conjunto de operaciones meticulosas y delicadas que devolverán a su joya su aspecto original. Nuestro joyero Cartier realizará las siguientes operaciones.
1. Diagnóstico
Un joyero Cartier dedicará todo el tiempo que sea necesario a examinar su joya cuidadosamente para decidir la operación que se debe efectuar.
2. Restauración
3. Pulido
Esta etapa delicada requiere unas competencias especializadas para evitar alterar la forma original de su joya.
Solo los pulidores experimentados disponen de las competencias necesarias para encargarse de este servicio.
Los pulidores utilizan cepillos impregnados de una pasta abrasiva. Se utilizan tres pastas distintas, una tras otra, hasta la obtención de una superficie destellante.
4. Limpieza
Tras el abrillantado, se sumerge la joya en un baño de ultrasonidos y de agua tibia jabonosa. Los ultrasonidos limpian las partes menos accesibles de la joya (excepto las esmeraldas, las perlas y algunas piedras demasiado frágiles para limpiarlas con ultrasonidos).
5. Rodiado
Algunas veces, el oro blanco está recubierto de una fina capa de rodio que refuerza la blancura y el brillo de su joya. El rodio es un metal gris escaso y precioso que pertenece a la familia del platino: por tanto, es necesario proceder a las siguientes operaciones:
6. Control técnico y estético
El joyero efectúa un último control técnico y estético para asegurarse de que la joya respete los criterios de calidad de Cartier.
Advertencia: durante el pulido, se retira una fina capa de metal. Por esta razón, aconsejamos que se practique esta operación sólo dos veces en la vida de una joya de oro blanco, y tres veces en la vida de una joya de oro amarillo.
Además, algunos arañazos demasiado profundos no pueden ser eliminados.
Nota: es técnicamente imposible pulir el oro blanco para darle un acabado negro.
Se recomienda el servicio de reproducción cuando resulta técnicamente imposible ajustar la talla de la joya o repararla.
Nuestro joyero Cartier realizará las siguientes operaciones.
1. Diagnóstico
Un joyero Cartier dedicará todo el tiempo que sea necesario a examinar su joya cuidadosamente para decidir la operación que se debe efectuar.
2. Reproducción
La reproducción de una joya varía en función de su naturaleza y su método de fabricación.
Con el fin de reproducir con la mayor fidelidad posible el modelo de su joya, el joyero Cartier seguirá las siguientes etapas:
3. Pulido
Esta etapa delicada requiere unas competencias especializadas para evitar alterar la forma original de su joya.
Solo los pulidores experimentados disponen de las competencias necesarias para encargarse de este servicio.
Los pulidores utilizan cepillos impregnados de una pasta abrasiva. Se utilizan tres pastas distintas, una tras otra, hasta la obtención de una superficie destellante.
4. Limpieza
Tras el abrillantado, se sumerge la joya en un baño de ultrasonidos y de agua tibia jabonosa. Los ultrasonidos limpian las partes menos accesibles de la joya (excepto las esmeraldas, las perlas y algunas piedras demasiado frágiles para limpiarlas con ultrasonidos).
5. Rodiado
Algunas veces, el oro blanco está recubierto de una fina capa de rodio que refuerza la blancura y el brillo de su joya. El rodio es un metal gris escaso y precioso que pertenece a la familia del platino: por tanto, es necesario proceder a las siguientes operaciones:
6. Control técnico y estético
El joyero efectúa un último control técnico y estético para asegurarse de que la joya respete los criterios de calidad de Cartier.
Advertencia: durante el pulido, se retira una fina capa de metal. Por esta razón, aconsejamos que se practique esta operación sólo dos veces en la vida de una joya de oro blanco, y tres veces en la vida de una joya de oro amarillo.
Además, algunos arañazos demasiado profundos no pueden ser eliminados.
Nota: es técnicamente imposible pulir el oro blanco para darle un acabado negro.