SUS CREACIONES CARTIER FAQ

Usted puede:
- visitar la joyería Cartier de su elección, y recuerde llevar el certificado de garantía de su producto;
- o contactar con un consejero en su centro de Atención al cliente en el + 34 900 505 403.
Una vez que nos haya confiado su reloj, nuestros relojeros Cartier lo examinarán, determinarán el tipo de servicio que se debe efectuar y le enviarán un presupuesto y el plazo estimado. El servicio será efectuado tras la aceptación del presupuesto siempre y cuando las piezas necesarias para la reparación están disponibles.

La hermeticidad de su reloj se basa en una serie de juntas. Dichas juntas se ven constantemente expuestas y sometidas a un desgaste natural. Controlar periódicamente la hermeticidad de su reloj permite determinar si éste sigue siendo satisfactorio y, en caso necesario, sustituir las juntas.
En condiciones normales de uso, y para garantizar una seguridad óptima, le recomendamos sustituir las juntas de hermeticidad cada dos años. (Para los relojes de cuarzo, es aproximadamente el mismo plazo que el de la sustitución de la pila). El servicio de mantenimiento incluye la sustitución de todas las juntas y de la pila. Cuando el reloj está sometido a un uso deportivo o si está en contacto frecuente con el agua, se conseja controlar las juntas una vez al año.
Si su reloj Cartier hermético presenta condensación bajo el cristal, le aconsejamos que acuda rápidamente a una joyería Cartier, distribuidor autorizado o servicio de posventa Cartier para proceder a un servicio completo. Es esencial poner remedio rápidamente a esta situación para evitar que la humedad dañe todos los componentes de su reloj.

Estamos rodeados de campos magnéticos, cuya intensidad varía en función de nuestro entorno. Si son fuertes, pueden incidir en el movimiento de su reloj, perturbando su funcionamiento. Un campo magnético puede ralentizar su reloj de cuarzo durante algunos segundos. No obstante, apenas salga de este campo magnético, retomará su funcionamiento normal. La magnetización puede perturbar los relojes mecánicos y modificar su funcionamiento al pegar el muelle del movimiento. Por lo tanto, se recomienda evitar de manera duradera los campos magnéticos y neutralizarlos.

Es difícil evitarlos, ya que estos campos son invisibles. No obstante, es importante saber que proceden principalmente de los imanes, altavoces, teléfonos móviles, smartphones, cierres magnéticos de las neveras, armarios o bolsos. Para saber si su reloj mecánico está magnetizado, basta colocarlo cerca de una brújula y observar si las agujas pierden el Norte. Si esto sucede, su reloj está magnetizado. En ese caso, le aconsejamos que lo lleve a una joyería Cartier, que lo someterá a un campo magnético invertido para restaurar su funcionamiento normal.

El movimiento de su reloj requiere un mantenimiento periódico. Los cambios en la viscosidad del aceite (el aceite se seca al cabo de cierto tiempo) pueden dar lugar a roces y perturbar la precisión del mecanismo provocando su atraso, su adelanto o su parada.
Si su reloj se adelanta o se atrasa de manera significativa, podría ser necesaria una revisión del movimiento. Le aconsejamos que lleve a controlar cada cinco años el movimiento de su reloj a un Servicio de posventa autorizado Cartier. Si no ha utilizado su reloj durante varios meses, tendrá que llevarlo puesto durante varios días antes de que su precisión se restablezca.

Los relojes de cuarzo funcionan gracias a la energía suministrada por una pila. Los relojes dotados de un movimiento mecánico funcionan gracias a un muelle que debe armarse para suministrar energía. Los relojes mecánicos de carga automática también utilizan el sistema de muelle, pero el mismo se arma gracias a la acción de la masa oscilante del movimiento.

El movimiento de un reloj mecánico se activa por un sistema de muelle que suministra la energía necesaria para su funcionamiento.
- Si su reloj es de cuerda manual, tendrá que girar la corona para armar el muelle.
- Si su reloj está dotado de un movimiento mecánico de carga automática, su muelle se arma gracias a los movimientos de su muñeca: éstos provocan una oscilación que suministra la energía necesaria para el sistema de armado.
Si usted es poco activo o si no lleva puesto su reloj a menudo, puede que el mecanismo de su reloj no esté lo suficientemente cargado para funcionar correctamente. Tanto si es mecánico como automático, su reloj puede atrasarse o adelantarse ligeramente, según el uso que se haga de él.
Si su reloj se adelanta o se atrasa regularmente, un relojero Cartier efectuará pequeños ajustes para restablecer un funcionamiento correcto. El mecanismo de su reloj podrá necesitar un servicio completo para recobrar su precisión de origen.
La energía de un reloj de cuarzo es suministrada por una pila. Los relojes de cuarzo no tienen volante y el elemento de la hora es un cristal de cuarzo. Cualquiera que sea la posición del reloj, su precisión será siempre idéntica.

En la gran mayoría de los relojes, el pulido permite suprimir o reducir los arañazos eventuales sobre una superficie en oro o acero. Dado que con esta operación se retira una fina capa de metal, se recomienda no efectuarla más de:
- dos veces en la vida de un reloj en oro blanco, 
- tres veces en la vida de un reloj en oro amarillo.
Previamente, asegúrese con nuestros relojeros Cartier de que su modelo puede someterse al pulido.

El cuidado aportado durante su fabricación y los controles realizados por Cartier en las pulseras de piel les confieren una calidad óptima. En condiciones normales de uso, una pulsera de piel Cartier tiene una duración media de entre 6 y 12 meses. Ésta depende de las condiciones, la frecuencia y el entorno de utilización. Por ejemplo, el contacto con el agua u otros líquidos podría provocar el desgaste prematuro de la pulsera.

El cuidado aportado durante su fabricación y los controles realizados por Cartier en las correas de caucho les confieren una calidad óptima. En condiciones normales de uso, una correa de caucho Cartier tiene una duración de vida media de 18 meses. Ésta depende de las condiciones, la frecuencia y el entorno de utilización. Por ejemplo, un entorno urbano cargado o una alta exposición al sol pueden provocar un envejecimiento prematuro de la correa.

Todos los relojes Cartier se manufacturan en los talleres Cartier situados en Suiza, en La Chaux-de-Fonds o en Ginebra en el caso de los relojes que llevan el punzón de Ginebra.

Se recomienda no llevar el reloj durante la noche, ya que los movimientos de roce y torsión efectuados durante el sueño degradan los materiales y provocan un desgaste más rápido que durante el uso normal.

Tanto la sal como el cloro son agentes corrosivos que dañan las materias como el caucho si no se aclaran con agua dulce tras la utilización.

Todos los relojes comprados en las joyería Cartier o distribuidores autorizados Cartier vienen acompañados de la garantía internacional Cartier (garantía limitada Cartier para EEUU, Canadá y Australia) y están garantizados contra todo defecto de fabricación por un periodo ilimitado. Una vez pasados 24 meses desde la fecha de compra, se le facturará la mano de obra relativa a toda reparación, así como la sustitución de las piezas.
Ver los detalles de la Garantía.

Todos nuestros relojes tienen una garantía de por vida contra todo defecto de fabricación (los defectos de fabricación suelen aparecer en los dos años siguientes a la comercialización de un modelo, y sólo en casos muy excepcionales). La "garantía de por vida" que ofrece nuestra Maison no puede entenderse como una garantía total total sin límite de duración del producto vendido, sus piezas y la mano de obra.

Algunos relojes Cartier comercializados a finales de los años 70 fueron objeto de una "Garantía de por Vida", que incluía ciertos términos particulares estrictamente reservados a dichos relojes. En ese caso, la Maison Cartier respeta su compromiso con sus clientes, y se ocupa gratuitamente del mantenimiento del mecanismo del reloj en cuestión. Esta garantía no cubre la sustitución eventual de la piezas de recambio, que corren a cargo del cliente. En todo caso, los términos de esta garantía no se aplican al brazalete, de metal o piel, ya que no se trata de una pieza mecánica. Se extiende la garantía a nombre del propietario original y la tarjeta de garantía correspondiente debe presentarse al solicitar un servicio para el reloj.

Tras varios años de uso, estas degradaciones pueden ser resultado de un defecto de mantenimiento del reloj, y no de un defecto de fabricación.

Como para todo objeto mecánico, y para garantizar el buen funcionamiento de su reloj, es indispensable un mantenimiento periódico. Las pilas y las juntas de hermeticidad deben ser sustituidas cada 18 o 24 meses, y nuestros relojeros recomiendan un servicio completo aproximadamente cada cinco años. Toda esta información está incluida en el folleto de mantenimiento que recibe con su reloj en el momento de la compra.

Si su reloj es hermético, puede bañarse con él. Sin embargo, es preferible evitar el submarinismo. Su reloj no está diseñado para resistir a la presión en las profundidades. Antes de todo contacto con el agua, asegúrese que la corona está bien presionada contra la caja del reloj, y no accione los pulsadores bajo el agua. Tras cada baño, aclare su reloj con agua dulce.

Existe la posibilidad de grabarlo, siempre y cuando exista una superficie suficiente y en ausencia de todo riesgo de dañar la creación. Este servicio está disponible en nuestras joyerías.
Nuestros consejeros de venta están disponibles en las joyerías Cartier o distribuidores autorizados. Puede contactar con un asesor en nuestro Servicio al Cliente en el + 34 900 505 403.

Los brazaletes de los relojes pueden ajustarse en las joyerías Cartier. Para mayor información, le invitamos a ponerse en contacto con la joyería Cartier o distribuidor autorizado de su elección, o con nuestro servicio al cliente. También encontrará una guía de tallas en nuestra página web, en la sección "Encuentre el ajuste perfecto".

En nuestras joyerías Cartier encontrará una selección de nuestras correas de piel.

Las correas de piel de nuestros relojes no están incluidas en la garantía. Éstas tienen que ser sustituidas periódicamente.

Los componentes que han sido sustituidos han requerido una fabricación de alta precisión, y la reparación de su reloj ha exigido muchas horas de trabajo de un relojero cualificado. Esto explica el importe del servicio.

Dado que Cartier lucha activamente contra la imitación, no devolvemos las piezas usadas. Sin embargo, si nos lo pide el día de la reparación podremos, de manera muy excepcional, devolverle algunas piezas. Sin embargo, esto no será posible para el brazalete de metal si desea disfrutar de una tarifa fija de cambio.

El envejecimiento natural del brazalete de su reloj nos impide efectuar una reparación. De hecho, cuando el eslabón dañado no es un eslabón amovible no puede sustituirse, a no ser que se sustituya todo el brazalete. Por consiguiente, le aconsejamos que deje su antiguo brazalete en una joyería y que lo cambie por uno nuevo, lo que le permitirá llevar su reloj con toda la satisfacción que tiene derecho a esperar de nuestra Maison.

Sí, excepto si el brazalete presenta un desgaste general. No sería correcto por nuestra parte efectuar (y facturar) este servicio cuando sabemos por experiencia que la nueva hebilla no se sujetará si el resto del brazalete está desgastado.

La reparación de su reloj será garantizada para una duración de 12 meses según los términos de la garantía internacional de intervención. Sólo las reparaciones efectuadas en relojes de colecciones antiguas están excluidas de esta garantía.

Para nosotros es importante reconfortarle en cuanto al servicio realizado. Todo servicio efectuado disfruta de una garantía de 12 meses. Los términos de la garantía de intervención están descritos en su factura.
Sin embargo, el cuidado con el que se realiza la reparación y los numerosos controles no pueden garantizar el funcionamiento perfecto de su reloj. Para prevenir los disfuncionamientos, le aconsejamos que siga los consejos de mantenimiento y que lleve el reloj a Cartier para su revisión de manera periódica.

Un examen profundizado de su reloj, realizado por relojeros Cartier, ha permitido determinar que no ha sido fabricado en nuestra Maison. Éste presenta numerosas diferencias estéticas y técnicas con nuestras creaciones. Además, no lleva grabado el número individual, como sucede con todas nuestras creaciones. Este número individual permite garantizar la trazabilidad de un reloj desde su fabricación y a lo largo de todas las intervenciones efectuadas en nuestros talleres.

Dado que se trata de una imitación, no podemos ocuparnos de su reparación. Lo mismo sucede con toda creación modificada por una tercera persona.