En 1904, el aviador brasileño Alberto Santos-Dumont confiesa a su amigo Louis Cartier que en pleno vuelo, con las dos manos en los mandos, le resulta imposible consultar la hora en su reloj de bolsillo. Poco después, Cartier le entrega un prototipo de reloj de pulsera. Comercializado en 1911 y bautizado con el nombre de Santos, es el primer reloj en el que los enganches del brazalete son parte integral de la caja. Estos enganches integrados lo convierten en el primer reloj de pulsera moderno para hombre. El reloj lleva uno de los símbolos distintivos de la relojería Cartier: un cabujón de zafiro en la corona. Nacido a principios del siglo XX, el Santos es el más antiguo icono relojero de la Maison.

Reloj de pulsera Santos-dumont

CARTIER PARIS, 1912

Oro amarillo, un cabujón de zafiro, correa de piel. 

Movimiento calibre 126 LeCoultre redondo, decoración Côtes de Genève, rodiado, 8 ajustes, 18 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral Breguet. 

Esta pieza particularmente rara es uno de los primeros relojes Santos realizados por Cartier.

2.48 x 3.42 cm (caja)

Reloj de pulsera Santos Droit

CARTIER PARIS para
CARTIER NEW YORK, 1914

Oro amarillo, media perla, correa de piel. 

Movimiento calibre 126 LeCoultre redondo, decoración falsas Côtes de Genève, rodiado, 8 ajustes, 18 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral Breguet.

3.44 x 2.48 x 0.45 cm (caja)

Reloj de pulsera
Santos

CARTIER PARIS, 1926

Oro amarillo, un cabujón de zafiro.

Movimiento LeCoultre redondo, decoración Côtes de Genève, plateado, 8 ajustes,18 rubíes, escape de áncora, volante bimetálico, espiral plana.

3.25 x 2.25 cm (caja)