El diamante Cartier

 

Entre las 4 C, el parámetro más determinante es, sin duda alguna, la talla del diamante, su simetría y su equilibrio, ni demasiado alto ni demasiado plano. Es la garantía de una belleza excepcional. Los diamantes centrales Cartier talla brillante de más de 0,30 quilates están clasificados en la escala del GIA entre "Very Good" y "Excellent"*, lo que garantiza un brillo óptimo y un resplandor único.

Nuestros "Expertos en Diamantes Cartier" han definido varios criterios adicionales para los diamantes talla brillante:

  • la tabla debe estar entre el 56 % y el 63 % para diamantes de más de 0,23 quilates;
  • la profundidad total debe estar entre el 58 % y el 63 % sin el culet;
  • el filetín debe de ser entre ligeramente grueso y grueso.

*En el caso de los diamantes centrales talla brillante de menos de 0,30 quilates y los diamantes talla fancy, Cartier acepta las clasificaciones entre "Good" y "Excellent" de la escala.

 

El peso de un diamante se mide en quilates. El nombre procede de una semilla de algarrobo, que se utilizaba para medir los diamantes en el pasado. El peso es el criterio más determinante en el precio de un diamante. Un quilate corresponde a 0,20 g.

Cartier ofrece solitarios con una amplia gama de pesos según las monturas.

Diamantes solitarios certificados a partir de 0,18 quilates.

 

Las inclusiones son imperfecciones naturales del diamante que pueden alterar su calidad.
La pureza del diamante depende del número de inclusiones, de su tamaño y de la posición de las mismas.
La escala de pureza elaborada por el GIA permite clasificar los diamantes de FL (Flawless = sin ningún defecto apreciable con una lupa de 10 aumentos) a I3 (Imperfecto, inclusiones apreciables a simple vista).

Los diamantes centrales Cartier se seleccionan exclusivamente entre IF y VS2, lo que garantiza una pureza excepcional y la ausencia de la más mínima inclusión apreciable a simple vista.*

*El método de selección de diamantes presentado en este catálogo y las garantías de calidad basadas en las "4 C" se aplican a los diamantes redondos con un peso superior a los 0,18 quilates.

 

La calidad de un diamante es proporcional a la intensidad del blanco. El GIA clasifica el color en una escala de la D a la Z, por orden alfabético (la D indica un diamante de un "blanco excepcional", la Z indica "con color"). Los diamantes Cartier se seleccionan exclusivamente entre D y H, lo que significa que ninguno tiene color. Cartier solo acepta diamantes sin o con muy poca fluorescencia.