Un perfume que cultiva el arte de la paradoja. Frío y luego caliente. Rojo y luego verde. Sombra y luego luz. Sensualidad de alta tensión para un hombre seductor y cálido.
Un perfume imprevisible y sensual.
Oriental verde (anís, madera de sándalo, haba tonka/vainilla).
La alegría cristalina y luminosa del anís estalla sobre la piel con un frescor deflagrador.
Las notas lácteas y cremosas de la madera de sándalo hacen la boca agua.
El haba tonka, de un color pardo profundo, desprende un perfume suave y profundo con matices de caramelo, café, cacao, coronado por notas de miel y tabaco. Combinada con la vainilla, la más mágica de las especias, despierta todos los sentidos.
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